22 de Septiembre, 2007
César Espino Barros, España
|
finicio
por fin has llegado al punto de partida
anduviste los orientes por los cauces con la curiosidad de la fuerza
no dudaste no encontraste carril de retorno
bandera de polo u estaca enterrada
tu empeño no cejó un fuerte magnetismo hizo curvar la luz
pueblos y rostros cruzaste y sólo te movió
el remedio de la enfermedad la lectura de los anuncios
en vela
y en un puerto asumiste el primer paso expreso en el asfalto
lo bueno y lo malo reunidos apostando
lo bello y lo feo fundidos en porcelana viva y un coro
de silencios
la vela de navío sin dueño sirve de red y de frontera
nada más esconde el filtro que la brisa y la caída
la habitación de los espejos que se tornan transparentes con el tiempo
Iguazú de las acciones sin origen ni vestidura
arrastra nombres pasados pertinencias
y no claudica
nunca se agosta
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:39, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
César Espino Barros, españa
|
automat(apresurado)
la ventana gotea en oídos de nadie su soledad de espuma seca
el sueño endosa esperas que abren pétalos a las linfas noctívagas de la piel
cada algodón es impregnado de memoria y traslaciones
cada centurión en calma refleja las sordinas del consultorio
y navega por los brezos del ansia rumbo al fulgor del diván
tersas madréporas han salido de sus tumbas y aguardan las pisadas de octubre
el canon de los goznes de tus ojos languidece las cenizas del cernícalo
sin embargos de azucena ruedan presurosos
cuánta escarcha de órbitas e írises
cuánta mudanza ignorante del frío se desliza por los órganos desnudos
y reúne los nervios de titanio de la noche con las plumas de integrales forzosas
es este radical de fe el que impulsa los cisnes a las trampas
es esta quietud de alambre la que ciñe el azufre de la sangre
cuando las mareas han puerta y los caireles escatiman las piedras
oh bronce fugaz ¿qué dicha, que debacle pernocta en la armazón de las ecuaciones sin variables?
oh albúmina de estrellas, ¿en contra de qué lapislázuli abismas tus eurekas?
cuadriga de lóbulos omnívoros, ¿para qué martes levantas tus alas?
ya la bóveda de espectros se irradia de glicinas
y la fiebre de rubores sale a cabalgar su bouquet predilecto
en el diván de las transparencias se suceden sin broma los alicantes
y es el beso de las golondrinas, la mueca del hidrópono la que quiere sublevarse
es la chimenea del espejo la que anuncia con descaro el turbulento ciclo de la sal
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:29, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
Carlos Rodríguez Almaguer, Cuba
|
ODA A PABLO NERUDA
“Acecharon su muerte y entonces la ofendieron:
solo porque su boca está cerrada
y ya no puede contestar su canto.”
Pablo Neruda
(Pobres poetas)
I
Yo iba a cumplir dos años
cuando te fuiste, Pablo.
Era un tiempo dramático el de aquella partida.
Los ayes de tu tierra coronaban los Andes
y las hienas bebían sangre del pueblo
en las alcantarillas de Santiago.
Todo era gris, cuando menos, oscuro.
Hasta la luz se declaró proscrita
y un lamento oceánico flotaba en Isla Negra.
No pudiste escoger mejor momento
para lanzar tu póstuma protesta,
la más viril, la más incontestable
de cuantas habías hecho. No pudieron
callarla. No alcanzaron disimular el trueno
de tu silencio puro, tenaz, definitivo,
contra los asesinos de tu sueño,
del Presidente amigo, del trovador
que lejos de sus manos
seguía cantando al pueblo.
II
Luego he sabido, Pablo,
que allá en los balbuceos
de mis primeros pasos,
me hacía llamar Allende, y ese nombre,
repetido mil veces en salmos cotidianos
junto al viejo retrato colgado en las paredes
de todos los vecinos,
acompañó mi vida.
III
Después vino la edad de la conquista
y en tus versos cabalgaron, jinetes,
mis suspiros de eterno enamorado. Cada noche
podía escribir los versos más tristes
sobre los labios vírgenes de alguna adolescente.
Yo te citaba, Pablo, en los parques y en los campamentos,
fueran los días de sol o noches sin estrellas,
tú ibas siempre conmigo
en gastadas libretas de rasgo indefinible
y mala ortografía.
¡Cuánto divino instante me diste, compañero!
Desde aquel tu pasado que era entonces a un tiempo
la verdad del presente y el sueño del futuro.
IV
Ahora te pienso, Pablo, más allá de tus versos,
después de treinta años de amistad inconfesa,
y contemplo gigante tu estructura de piedras,
de caracol, de mar, de pájaro furtivo,
que vuela como el cóndor sobre el cielo de América.
No hay que esperar cien años a que otra vez despiertes,
si los pueblos que amaste ya invocaron tu nombre
desde las altas cumbres, desde las hondas cuevas,
izaron las banderas azules con los peces
que escrutan el Pacífico hasta que cualquier día un mascarón Neruda surja en el horizonte.
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:21, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
luis eduardo aute lee en grado, españa
El Aula de las Metáforas «Fernando Beltrán» de Grado se complace en invitarle a la lectura de poemas de Luis Eduardo Aute.- Presentan: Miguel Munárriz y Fernando Beltrán.- Viernes 28 de septiembre / 20 horas / Capilla de los Dolores, Grado
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:19, Categoría: agenda isla negra
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
rolando revagliatti, argentina
|
Pares
El despertador suena a las cinco y media. Es de noche. No debo pensarlo dos veces, y no lo pienso. Enciendo la luz del velador. Me incorporo (si puede decirse que ese paquete abotagado y que ofrece sólo una contundencia marmota y atravesada, lo que hace es incorporarse), me desplazo hacia el aparato de radio (debajo del lavatorio, sobre un banquito que hubiera podido construir el tío Pacho, o bien, mi padre), manoteo la perilla que me sitúa en la raspante descarga eléctrica que da paso a la voz del locutor de mis matinatas laborales, me quito el saco del piyama casi sin respetar los tres botones ensartados en sendos ojales (no exactamente los simétricos), y lo cuelgo en la perchita colorada que hará nueve días pegué con Poxipol a una altura cómoda para el Increíble Hulk. Enciendo la luz con la mano izquierda mientras con la derecha abro la canilla que indica FR A. Surge el chorro con mayores ínfulas que si abriera la CAL ENTE, y similar temperatura a esa hora del alba, puesto que la caldera del edificio todavía reposa. Echo despabilante agua sobre párpados, mejillas e inevitables adyacencias, y me complazco con los buches. Cierro la canilla, malseco la superficie salpicante con la toalla que me regalaron, en estas navidades, los únicos que me saludaran por las fiestas, y en el espejo del botiquín escruto las marcas de dobleces de funda que surcan mi frente. Cuelgo la toalla, descuelgo el saco del piyama con el que retorno hacia la cama donde una mujer duerme su intenso despatarro, sobre cama y mujer arrojo la prenda, apago la luz del velador, regreso al baño.
Radio Municipal de fondo y bajito, ya higienizado y con mucho talco berreta en el área afeitada, lavo mi ropita con el jabón de tocador y la tiendo en la estropeada cuerda de nailon que cruza la bañera. Preparo mi desayuno y lo tomo. Lavo, seco y guardo los utensilios. Me visto, y depositando besos en quien no cesa de dormir y soñar con su marido de viaje o conmigo, yéndome apago las luces y la radio y cierro la puerta de mi departamento. Son las siete.
Mientras bajo los modestos tres pisos por el ascensor y traspongo la puerta de calle, trazo mi plan. Pocos metros por Arenales, llego a Ayacucho. Por esa, una cuadra hasta Juncal. Por Juncal otra, hasta Junín. Por Junín todas las demás, hasta avenida Las Heras, cruzando. Subir al ciento diez (a una cuadra de los paredones de la Recoleta) preferentemente no después de las siete y quince. En Kerszberg S.A.C.I. no debo firmar la planilla de asistencia después de las ocho. Ayer recorrí Arenales hasta Junín y por Junín seguí hasta la parada. El viernes por Ayacucho fui hasta Las Heras y, por esa avenida, hasta Junín. El jueves por Ayacucho llegué a Pacheco de Melo, una por esa y otra por Junín. El miércoles por Ayacucho hasta Peña; por esa, una, y dos por Junín. El otro martes fue como hoy, doblé en Juncal, pero no caminé por las veredas pares.
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:16, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
nestor ruben calos, argentina
|
la bomba
SUAVECITO PARA ARRIBA
Receptáculo urbano de Susana. Callao 3° A. Susana ventanea el verde espurio de las hojas que se quieren entrometer por la ventana y mirá ya se ven medio color castaño por que está llegando el otoño y solloza sonándose la nariz con la punta del piyama que guarda olor al dormir y ahogos de sueños eróticos y Susana que me acuerdo de la pradera donde vivía con los queridos afectos plenos y se le ilumina la mirada y cuando charlaba no tan antes con la rosa altiva o la hormiga aleve y entretanto los ojos mojados que se le cierran a sonreír y va y tuerce el alambre del tallo de la flor de plástico y Susana solloza. Susana transita la cocina. Susana té sin azúcar.
Suena compac Suavecito para arriba un movimiento sexy un movimiento sexy suavecito para abajo movimiento sexy, Susana aumenta volumen y acompaña a murmullo de diente apretado y movimiento pelvis y movimiento pelvis contoneo y mano en la cintura y con la otra, tostada y reside tan sola.
Casita en Ciudadela 3 amb. lav. y gar. que hace poco dejó la disponibilidad pero nunca el gris de la indigencia. Martínez, en la casita de Ciudadela que increpa pelotuda de mierda y mujer de Martínez que llora levanta los brazos y pondera tiempos pasados que fueron mejores y qué culpa tengo y Martínez que me vas a llevar a la ruina y mujer de Martínez que no se calla eso de, el mismo vago de siempre y lo de, me prometiste otra cosa y que se mira y da vueltas las manos que antes estaban cuidadas como no se qué y mi vieja me lo dijo. Qué le digo, no a tu vieja no, dice Martínez, a Susana que le debemos cuatro meses, ¿sabias?, cuatro y me llamó otra vez al trabajo y mujer de Martínez que llora levanta los brazos y qué culpa tengo y Martínez que pregunta cuánto tenemos y la mujer le dice y Martínez dame la mitad para que le llevemos algo y no reclame y vestite que vamos y la mujer que se seca el moco con una servilleta de papel y se pone el saquito y se arregla mientras qué culpa tengo y él se peina.
Susana en Callao 3ºA que se marca las palmas con las uñas y se mira en el espejo inventariando las raíces canosas del pelo y tira sobre la cama la ropa que le queda del dormir y da una vuelta antes de entrar al baño y vuelve para mirarse en el espejo y se pellizca el rollo y abre la ducha y deja que el agua golpee fuerte fuerte en la cara, entrando en la boca, calentando hombros, escurriendo lágrimas, borrando evocaciones, suave, tibia, suave. Susana que no sabe si afeitarse o depilarse el cavado, busca al tanteo el champú con algas y se pone dos medidas de memorias nuevas y proyectos viejos y el compac sigue y sigue música a movimiento sexy movimiento sexy y Susana canturrea contonea canturrea y se toca y se revisa y se toca y se enjabona y etcétera.
Y Martínez y mujer que llegan a Callao. Mujer de Martínez andá que yo te espero y Martínez que la mira y la mira y se calla para después lo que le iba a decir ahora que es lo que le dice siempre. Se baja toca timbre y espera. Que momento por favor y Martínez se peina. Ya lo atiendo y suba. 3°A y Susana y la sonrisa postiza por la puerta entreabierta.
Susana que lo deja pasar bata y pañuelo por el pelo y que sorpresa, pase, disculpe y etcétera y Martínez por favor si está muy bien y etcétera que va y le pregunta ¿qué perfume? y Susana que se quita el pañuelo y deja que el pelo se le caiga así y se sonroja ¿yo? ninguno no me diga que agradable le parece siempre me pareció y etcétera siempre el mismo no diga eso y etcétera y cuánto tiempo ¿le hago un té, un café o algo? ¿que hace Martínez? ¿aquí? ¿ahora? y Martínez colorado mudo pedestre brusco y etcétera
Y mujer de Martínez que vacía el cenicero a la vereda y recuerda que ese auto era suyo pero eso antes y cierra como otras cosas que perdió y que de repente ¿no se puede oficial? que vuelve a abrir la ventanilla y él enseguida baja, sea bueno sí, un momento y sonrisa y gracias y etcétera y que hace ese estúpido allá arriba.
Y Susana que cierra los ojos y Martínez que hace caer la taza de la mesa y Susana que no quiere llegar a la cama por que está todo revuelto y otro olor y Martínez que la bata suavecito para abajo y un movimiento sexy un movimiento sexy un movimiento sexy un movimiento sexy un movimiento sexy y unos pulmones que ya son como orejones secos y mañana sin falta largo el faso y un movimiento sexy un movimiento un movimiento sexy un movimiento y Susana que ¡ah! lo que es la vida mientras se saca una tostada de la espalda y Martínez que se cierra el pantalón y bueno que aquí dejo algo a cuenta y Susana que sonríe y ¿ya se va? mientras marca la madera de la mesa con las uñas y Martínez que se peina y etcétera y que baja.
Y mujer de Martínez que ¿estaba muy enojada? y Martínez que calculá, la tuve que convencer y mujer de Martínez ¿qué te dijo? y Martínez que tengo que venir la semana que viene con algo más y Martínez que ¿por qué tocaste bocina? y casi la grúa y el oficial y Martínez ¿vos no hiciste nada? sos siempre la misma pelotuda y mujer de Martínez que lloriquea y qué culpa tengo.
Martínez murmura bajito que suavecito para arriba un movimiento sexy y mujer de Martínez que lo mira un poco así de costado y le pregunta ¿qué?.
Nada.
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:08, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
vilma vargas, costa rica
|
NOSOTROS LOS CAMPESINOS SABEMOS DECIR NO
Como al padre o la madre,
la vida se defiende de inmediato,
como a los huesos de los antepasados,
así ahora defendemos lo nuestro.
Nuestras familias trabajaron esta tierra
y nos enseñaron a respetarla:
la dignidad de un campesino
es sembrar sus alimentos.
Nosotros no tenemos miedo,
porque Costa Rica es nuestra vida,
porque la vida se defiende de inmediato,
porque no hay otra razón más importante,
señores, un campesino que no siembra,
se muere de hambre y de tristeza.
Por eso nos sobra el valor.
Porque nos jugamos la vida en esto.
Porque el TLC es una carta de muerte,
nosotros los campesinos sabemos decir NO.
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 7:02, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
manuel lozano acerca de silvina ocampo
|
CICLO DE CONFERENCIAS "GRANDES MUJERES EN EL CLARIDGE HOTEL"
"EL ENIGMA SILVINA OCAMPO: LA PARADOJA Y LO SUBLIME", POR MANUEL LOZANO
El escritor Dr. Manuel Lozano disertará el próximo miércoles 26 de septiembre, a las 19 :00 hs., en el Gran Salón del Claridge, dentro del Ciclo de Conferencias "Grandes Mujeres en el Claridge", programado por el Departamento de Actividades Culturales.
Manuel Lozano realizará un análisis exhaustivo de la obra integral de Silvina Ocampo, desde "Viaje Olvidado"(1937) hasta "Cornelia frente al espejo" y sus textos póstumos. Silvina Ocampo, formó junto a Borges y Bioy Casares,de lo que su hermana llamó no sin humor cáustico e inteligencia :"La Santa Trinidad de la literatura argentina".
Tucumán 535 - BUENOS AIRES - Argentina
|
Por lobitogabriel - 22 de Septiembre, 2007, 6:59, Categoría: agenda isla negra
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
revista culturacr: el TLC, humor y satira en video
¡VIDEOS DE HUMOR Y SÁTIRA SOBRE EL TLC EN CULTURACR.COM!
Lo invitamos a leer las noticias del arte, la literatura y el medio cultural en general al día, lo más reciente a un clic desde aquí. Además diviértase de lo bueno con los videos más sonados y vistos sobre el tema del TLC, que Culturacr.com le ofrece en la undécima edición de su revista cultural.
|
|
| |